Desde que cambio de móvil o restauro uno, siempre hago lo mismo: me voy directa a los ajustes porque hay varias cosas que para mí son básicas y que cambian muchísimo la experiencia. Durante mucho tiempo usé Android tal y como venía y la verdad es que sentía que el móvil iba “normal”, pero desde que empecé a tocar ciertas opciones me di cuenta de que se le puede sacar muchísimo más partido sin instalar nada extra.
Lo primero que suelo mirar es la pantalla. Si el móvil permite cambiar la tasa de refresco, siempre la pongo al máximo porque se nota muchísimo. Navegar por Instagram, TikTok o simplemente moverte por menús se siente mucho más fluido. También activo el brillo automático, aunque a veces lo ajusto un poco porque algunos móviles lo dejan demasiado bajo. Y el modo oscuro siempre lo pongo, sobre todo porque por la noche me resulta mucho más cómodo.
Luego paso a las notificaciones, porque aquí Android suele venir demasiado cargado. Me agobia bastante tener avisos de todo, así que reviso aplicación por aplicación y voy quitando lo que realmente no necesito. Promociones, recomendaciones, alertas innecesarias… fuera. Desde que hago esto noto el móvil mucho más limpio y también menos distracción durante el día.
Otro ajuste que siempre reviso es la batería. Me gusta activar la optimización automática, pero con cuidado, porque ya me pasó una vez que el sistema restringió apps importantes y dejé de recibir mensajes hasta abrirlas. Desde entonces reviso qué aplicaciones pueden funcionar en segundo plano y cuáles no. También suelo mirar el consumo por app porque muchas veces hay cosas abiertas que ni recordabas.
La parte de privacidad también me parece importante. Siempre reviso permisos de ubicación, cámara y micrófono porque hay aplicaciones que piden acceso a todo sin sentido. Yo normalmente dejo la ubicación solo mientras uso la app, porque no me gusta tenerla activa siempre. Es una de esas cosas que al principio no miras y luego te das cuenta de la cantidad de apps que estaban accediendo.
Otra cosa que siempre activo es el portapapeles del teclado, sobre todo en Gboard. Parece una tontería, pero guardar lo último que copiaste me ha salvado muchas veces con enlaces, textos largos o incluso contraseñas temporales.
También me gusta revisar el bienestar digital. Hay días en los que paso demasiado tiempo en redes sin darme cuenta, así que poner temporizadores o silenciar ciertas apps durante unas horas me ayuda bastante. No lo uso todos los días, pero cuando lo activo sí noto diferencia.
Y algo que ya no dejo pasar nunca es la copia de seguridad. Antes no le daba importancia hasta que perdí fotos y ajustes en un cambio de móvil, así que ahora siempre me aseguro de que esté activada con mi cuenta de Google.
Al final son pequeños cambios, pero juntos hacen que Android se sienta mucho mejor. Yo siempre noto que el móvil cambia bastante cuando lo configuras bien desde el principio y no lo dejas con los ajustes por defecto.
VÍDEO RECOMENDADO:

Especialista en tecnología y aplicaciones móviles. Publico tutoriales detallados y análisis prácticos sobre herramientas digitales y tendencias tecnológicas actuales. También publico noticias sobre Animal Crossing de vez en cuando.

